Llevo varias semanas intentando olvidarte, dos días ignorandote sin resultados, una hora pensando que esto no debería estar pasando, y toda mi vida recapacitando.
Mañana se cumplen cuatro meses, y todavía tengo la esperanza de que al despertarme por la mañana, solo quede el mero recuerdo de un encaprichamiento.
Ángeles de fuego que recortan mi imagen de la vida con tu figura, estas en todas partes, hasta cuando cierro los ojos.
Y cuando ya no estas, cuando cierro los ojos y parece que estas lejos, me sonries, o vienes a hablarme, me duele ¿Sabes?.
Miro por la ventana, esperando cruzar miradas y que de tu boca salgan esas ocho letras que a tanta gente hacen feliz, a tanta gente, al parecer, no estoy en la lista.
Si supieses cuantas cosas no te he dicho, cuantas cosas te tengo que decir, que explicarte.. si supieses las ganas que tengo de abrazarte cada vez que te veo, si supieses la necesidad que tengo de que me digas que todo va bien, que estarás ahí pase lo que pase, si supieses...
Y no lo sabes ¿Cómo decirlo? Esto es imposible, no hay manera ni vía posible para superarlo, solo toca esperar a que deje de llover, esperar, debajo de la sombra, esperar a que en algún momento se torne soleado...
Quizá sea mejor pasar toda la situación por alto, quizá estoy perdiendo el tiempo, que es lo más seguro, quizá debería de olvidarle, pero quizá y solo quizá, valga la pena.
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